Unaesta Generation, es decir: Cositas Buenas

8 de febrero de 2010

Comercio Justo, una realidad mas allá de la crisis.

Estos últimos meses, vivimos una situación en la que cada vez son más los comercios ,industrias y empresas que cierran, pero hay un tipo de comercio que se mantiene gracias a la conciencia ciudadana que considera que hay algo más grave que un gran crisis pasajera.
Hay muchas personas que durante toda su vida, están en crisis, y están luchando por sobrevivir y salir adelante.Una de las pocas opciones que tienen es hacerlo mediante el llamado comercio justo, donde los intermediarios entre el productor y el consumidor obtienen unos márgenes de beneficio menores, asumiendo un papel de ayuda al productor y de concienciación ante el consumidor.


El comercio justo consiste en un sistema comercial basado en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional en industrias como la textil, la de artesanía, la de decoración o la de alimentación.

Dejando de lado las carencias del sistema actual, y poniendo en duda la labor de la economía globalizada,creo que los ciudadanos de los países ricos encuentran en el comercio justo una de las formas más sencillas y cómodas de contribuir al desarrollo de los países pobres.No es una gran ayuda, pero de esta forma se pone un granito de arena, que puede formar un buen puñado de tierra si se consigue concienciar a un pequeño porcentaje de la población.

El comercio tradicional muy pocas veces defiende los criterios del comercio justo pues semi-esclaviza a la población de los paises menos pudientes, y casi siempre acentúa las diferencias entre los ricos y pobres.
Esta herramienta de cooperación colabora en la erradicación de la pobreza en los países en vías de desarrollo y en el intento de que poblaciones muy empobrecidas salgan de su dependencia y explotación.

Esta es la razón fundamental por la que compro café de comercio justo en la Universidad Politécnica de Madrid, pues tengo la suerte de que ofrezcan una vía cómoda que no exige nada de esfuerzo(nada más que 5 centimos más), para ayudar aunque sea minimamente a las poblaciones más desfavorecidas.
Esta claro que hace falta mucho más para cambiar las cosas, pero creo que por algo se empieza y si cosas básicas como estas que pueden parecer tan obvias, no se hacen( que poca gente lo hace en realidad), creo que significa que la población se desentiende de los problemas ajenos.
Entiendo que no se quiera ayudar cuando suponga un esfuerzo considerable.Pero creo que fomentar el comercio justo es mover un dedo, y si no se hace, es que no movemos, ni un dedo.
 
Lamentablemente todavía no existe en nuestro país una estructura de comercio que haga llegar fácilmente el comercio justo la población.(salvo algunas tiendas llevadas por ONGs).Pero cada uno puede contribuir al comercio justo no sólo comprando justamente, si no intentando no comprar productos que sabemos que no cumplen las reglas.No es muy dificil distingirlos, basta ver la etiqueta y observar si pone "Nike", "Tommy" o "Made in Taiwan"...

1 Comment:

Adela said...

Muy buena reflexión, a ver si así consigues convencer a más gente para que nos acompañen con nuestros cafés de Comercio justo, jejeje.

Es cierto que los productos de Comercio justo son más caros que los ofertones de grandes centros comerciales, pero afortunadamente para nuestros bolsillos, no supone una gran diferencia. Parece que no nos damos cuenta de que con cosas tan pequeñas, podemos ayudar mucho!! Despertemos antes de que este mundo se vaya a la mierda!!

En fin, un besillo y nos vemos por la uni!!